Gracias a una alianza entre la Corporación Puelo Patagonia, Tompkins Conservation y National Geographic, se logró el primer hallazgo científico de huemules en la cuenca del Río Puelo, comuna de Cochamó. La tecnología y los relatos de los habitantes fueron fundamentales para alcanzar este importante hito.

En la comuna existían escasos registros de la presencia del huemul. Solo algunos relatos de pobladores indicaban haberlos visto en la zona. Con el fin de develar la real situación de este icónica especie en la Patagonia norte, se creó una alianza entre la Corporación Puelo Patagonia, Tompkins Conservation y National Geographic, la cual ha permitido iniciar un estudio de monitoreo para comprobar su existencia en el área cordillerana de la región. Gracias a la instalación de cámaras trampa, los expertos lograron tener el primer registro científico de esta población de huemules y determinar su ubicación, la cual era incierta dado que este ciervo nativo del sur de Chile y Argentina ha ido escapando de su hábitat natural, debido a diversas amenazas como el ganado, los perros y jabalíes.
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El 26 de junio pasado la presidenta de la Organización de Turismo, Propietarios y Amigos del Valle Cochamó, Tatiana Sandoval expuso en Santiago en el seminario "Un Futuro Sostenible para la Patagonia". Invitada por Patagon Journal y su director @Jimmy Langman, contó como un grupo organizado de la sociedad civil, en colaboración con el sector privado se organizan para proteger cuidar y organizar un turismo en su propia comuna y así colaborar con un grano de arena en un futuro sostenible para nuestra Patagonia. Agradecemos a Patagon Journal y a todos los expositores por una linda jornada y esperamos que se repliquen estos seminarios en nuestra comuna!
La organización, ya desde hace un tiempo vista como un ejemplo de autogestión en el cuidado de un área natural mayoritariamente privado, también participó el 10 de mayo pasado en el 1er Seminario de Turismo, Conservación y Desafíos de la Sustentabilidad organizada por River Keeper y desarrollada en Futaleufú. Tatiana también en esta oportunidad fue la representante, invitada para exponer sobre los logros y desafíos que el Valle Cochamó ha tenido y tiene para mantenerse en el tiempo como un área protegida colaborativa.
What can I say about Cochamó that hasn’t already been said of a thousand other places before? It’s beautiful, it’s magical, it’s special?
How about this: We haven’t messed it up yet.
There are lots of beautiful, magical, special places in the world. What we humans tend to do when we find one is exploit it for its resources. If it has trees, then timber. Rocks, then minerals. Rivers, hydroelectric power. If the place is so incredible that we can’t fathom desecrating it by means of industry, then we call it a park, and mess it up in other ways. Gift shops, tour buses, smog-coughing cars and other horrors. You know, all the things Ed Abbey railed about: industrial tourism.
““It won’t be long before people speak of it (Cochamó) in the same breath as places like Torres del Paine and Patagonian national parks.”
Cochamó is still protected against all that. There are no roads, cars, street lamps or power lines. Rivers still pour from summits to sea unabated. The water is so clean and pure you can drink it straight from the source. There are more kinds of moss and lichen than I could ever name growing in the forest. There are still countless groves of old growth alerce (think Patagonian giant sequoia), ulmo, mañio, and coihue towering overhead. There may be more folks on the trails than there once were, but you can still step a few paces into the woods and have a full-blown wilderness experience minutes from your tent.

In other words, the place is special. More special to me, personally, than anywhere else on the planet. And I think the reason I feel that way is because Cochamó needs us.
You see, Cochamó is not a national park, or a UNESCO World Heritage site. No government agency or billionaire or NGO has intervened to save the place. Cochamó is not just the most beautiful place I’ve ever been. It’s somewhere with an uncertain future. Somewhere I can help.
So I’m stepping up to the plate.
And I’m definitely not the first person to come to bat for Cochamó. I’m simply the latest in a long line of proud conservationists who love and fight for this special place. In 2009, local activists successfully lobbied then-president Michelle Bachelet to prevent a series of hydroelectric dams from being built on the Rio Cochamó. In 2016, they were fighting for the fate of the next river south, the Rio Manso. Again, grassroots efforts won the day, and the hydro project slated for that watershed was shut down, too.
But it’s not just the threat of dams that plagues the area. Major questions loom in this collection of private land parcels as visitation continues to grow. How many people is too many? What do we do with human excrement? Who will build and maintain the trails? Who will come to the rescue when someone gets hurt?
The answer to that question, as long as I’ve been going there, has been simple. Volunteers. In other words: local horse packers, campground hosts and other individuals who already have jobs. Jobs that keep them very busy.
Over the past few years, I’ve become part of a growing group of concerned individuals who actively seek out ways to pitch in. We’ve helped dig toilets, carry out litter, maintain trails and support rescue efforts.
It’s all been very ad hoc and unofficial. But more people are coming each year, and the toll that visitation takes on the resources of Cochamó is growing exponentially.
So we’re organizing.
The time has come to share our vision. To act as force multipliers for the incredible efforts that local organizers, advocates and activists have been carrying out for years.
And you can help. In fact, we need your help. We’re asking you to join us.
We created Friends of Cochamó in 2018 to conserve the natural and cultural resources of the area through stewardship work and education. We have a handful of cool projects that we’re really excited to undertake this coming season (North American winter, aka austral summer). Our board of directors come from Argentina, Chile and the United States, and have a combined 50-plus seasons of experience in the Cochamó Valley.
You may not have been to Cochamó yet, but I hope one day you will go. It won’t be long before people speak of it in the same breath as places like Torres del Paine and Patagonia National Park. But while the Chilean government can be counted on to protect those destinations, protecting Cochamó is on all of us. The time to lay a foundation for sustainable tourism and ecologically sound practices and norms for visitors to abide by is now.
And if you have been to Cochamó, then you already know all of this to be true. You’ve seen how special it is for yourself. And you know how delicate it is, too.
To learn more about our organization, please visit us at friendsofcochamo.org. There are donation links, as well as contact prompts so you can learn how to get involved. From all of us (and from Cochamó), thank you.
See the original article at Patagonia’s website.
Debido a la alta demanda todas las personas que quieran visitar el Valle Cochamó en temporada alta deberán reservar con anticipación en el sitio web www.reservasvallecochamo.org. Esta medida se aplica en otros lugares de alto interés turístico como Torres del Paine, y en Cochamó entró en vigencia desde enero de este año con el objetivo de mejorar la experiencia de los turistas y proteger los recursos naturales.
(Ver el video en https://www.facebook.com/1110366032426701/videos/1159076390888998/)
Para evitar la sobrecarga y los impactos negativos del turismo masivo, organizaciones de Cochamó relacionadas con el turismo y el cuidado del medioambiente, apoyadas por el Municipio, Carabineros, Seremi de Salud y Sernatur, lograron desde el año pasado limitar el acceso solo a personas que reserven con anticipación en campings habilitados. La medida llamada Reservas de Valle de Cochamó establece una capacidad de carga máxima para los campings y una campaña comunicacional que busca crear conciencia entre los visitantes para el cuidado del destino.
“Con mucho trabajo el año pasado se logró reducir la cantidad de personas que acampaban ilegalmente en predios fiscales y privados, previniendo con esto las fogatas en lugares no autorizados y la contaminación por basura y desechos biológicos. Además, el control de acceso es un aporte para el valle y para la ciudad de Cochamó porque podemos proyectar el turismo como una actividad a largo plazo que beneficia a una cadena productiva más amplia y transversal. Por ejemplo, los turistas que deben esperar el día de su reserva permanecen más tiempo en el pueblo de Cochamó aportando así a todos los emprendedores que antes solo tenían turistas de pasada” dijo Pedro Bakovic Presidente de la Agrupación de Turismo, Propietarios y Amigos del Valle de Cochamó.
El valle de Cochamó ubicado en la región de Los Lagos es una Zona de Interés Turístico Nacional, está dentro de una Reserva de la Biosfera y su principal río fue declarado como la primera Reserva de Agua de nuestro país. Sus paredes de granito, alerzales milenarios y el buen estado de conservación de sus paisajes hacen que este valle sea uno de los destinos favoritos entre los amantes de la naturaleza. Para acceder al sector de La Junta es necesario caminar o cabalgar durante 13 kilómetros ya que no hay acceso en vehículo, esto ha permitido que sus bosques se mantengan casi intactos y son estas características las que llaman a miles de chilenos y personas de todos el mundo a visitar este destino año a año.
La medida el año pasado tuvo resultados positivos y se espera que la conciencia entre los visitantes aumente cada año, es por eso que los organizadores de la medida llamaron a los turistas a respetar las reglas establecidas por los campings, a no acampar sin autorización y sobretodo a seguir los principios de mínimo impacto en lugares naturales: Planificar el viaje, acampar solo en lugares autorizados, llevarse toda la basura de regreso, respetar la flora y fauna, no hacer fuego en lugares no autorizados y respetar a los otros visitantes.
Más información en: www.reservasvallecochamo.org
Cochamo.com está dedicado a informar, educar y ayudar a los visitantes con la logística para realizar un viaje que sea amigable con el medioambiente. Promueve las actividades de otros prestadores de servicios turísticos que trabajan en forma responsable y apoyan la consolidación de un área protegida colaborativa en el Valle Cochamó, ya sea en el ámbito de guiadas, alojamiento, comida y otros. Este sitio NO recibe ningún tipo de pago ni comisión por su contenido y/o recomendaciones.
Silvina Verdún, Daniel Seeliger y su hijo Zen abrieron el camping en 2004, y durante las décadas fueron incorporando buenos amigos y amigas que fueron llegando y quedándose para formar la linda comunidad del Refugio Cochamó y Camping La Junta. Hoy en día Mono, Nina, Moni, Juan, Arturo, Pauline y Irma, y además el perro Lihuen, los huyes, caballos y gallinas, todes forman parte de la familia de este lugar. Este increíble equipo de gente son amantes de la naturaleza, escaladores, caminantes, guías, arrieros, carpinteros, cocineros, jardineros, ambientalistas, etc. ayudan y han contribuido incansablemente en muchas maneras.













Hemos tenido muchas conversaciones entre operadores, trabajadores, visitantes y locales sobre los posibles futuros del Valle Cochamó. Aunque puede haber diferencias en pequeños detalles, la visión general ha sido y es la de un Cochamó que debe ser para todos, pero sin olvidar el impacto que generamos. El encuentro del equilibrio para disfrutar las bellezas naturales generando el mínimo impacto posible es una prioridad y debe serla para quienes trabajamos, quienes viven y quienes visitan el Valle Cochamó.

Estamos orgullosos de ser parte y/o colaboradores de los siguientes grupos, los cuales han contribuido mucho al valle, buscando y aplicando soluciones a problemas medioambientales, ayudando a los vecinos, trabajadores, generando acuerdos colaborativos con otros grupos y mejorando la experiencia del visitante.
¿Quieres ayudar al Valle Cochamó? Por favor realiza una contribución a alguna de estas organizaciones.

Al interior de los esfuerzos por proteger el Valle Cochamó, Chile del desarrollo invasivo y el turismo masivo.
La vida de Cristian Gallardo, conocido como “El Mono” en el valle selvático de la Junta de Cochamó en Chile. Transcurre en dos estaciones, verano e invierno, donde su vida cambia desde la llegada de turistas, a la soledad y el frío invernal.